
Pobre niño de porcelana te volviste a quebrar, tantas son las rupturas, que en tus pobres dedos chuecos se ven, aún que resanes tus heridas tocaras el fuerte imán del suelo nuevamente y volverás a quebrarte.
Pobre niño de porcelana una y otra vez rompiendo tu corazón, más que accidente parece tu ambición, si notaras que estar en la orilla es peligroso, no te asomarías más a lo que te pone nervioso, pero quieres sentir quieres tocar, entonces el suelo mucho no ha de esperar a volver a quebrar tu razón, junto a tu tonto corazón.
Pobre niño de porcelana, tantos golpes te han dejado…nada
No hay comentarios:
Publicar un comentario